domingo, 9 de marzo de 2014

Nadie me dijo que todo se convertiría en un infierno

Hola de nuevo, chic@s! Esta publicación va a ser la continuación de ``El principio de un extraño Verano´´, espero que os guste.

El Verano se había acabado y yo echaba mucho de menos a Javier, pasaba los días y no había ni uno solo que no pensase en él o en las sonrisas que me sacaba. Y pensareis, ¿y por qué no le hablabas por whatsapp? Buena pregunta, poco después del camping se me calló el móvil y este murió, a lo que lo había sustituido por una patata sin internet. Entonces, no tenía manera de hablarle. Una amiga mía me animó a que le pidiera ayuda con Física para el examen de Septiembre, así quedábamos y bueno que pasara lo que tuviera que pasar. Por culpa de mi ausencia de whatsapp, le pedí a María que se lo dijese por mí y su respuesta... Fue un montón de palabra que me dejaron de piedra, y cuando me di cuenta estaba llorando. Javier decía que no me quería ayudar, que no fuese pesada, que solo se comportó así conmigo para favorecer la convivencia, que no fuese una acosadora... Y un montón de tonterías más sin sentido. ¿Yo? ¿Acosadora? Que se creía, por pedirle quedar una vez y ya le ``acoso´´, pues, bueno, ya todos podemos presenciar su inmadurez. Pero en esos momentos yo no pensaba eso, preguntas como: ¿Qué hice mal? ¿Fue todo un numerito? ¿Jugo solamente conmigo? Pasaban por mi cabeza una y otra vez sin poder pararlas. Pero todo esto no acaba aquí, él se comportaba peor conmigo: me insultaba, me dejo fatal delante de todos del colegio y yo no podía pararlo. Al momento, todos me conocían como `` la loca que acosaba a Javier´´ y eso me mataba. Llegaron los exámenes de Septiembre, y hubo uno que me tocaba en a misma clase que Javier entonces yo estaba muy tranquila de pie al lado de una mesa cuando el muy hijo de su mamá tuvo el suficiente coraje como para parase a mi lado y decir: ``¿Me dejas pasar?´´, a lo que yo ignoré pero muy dentro de mi ser, gritaba: CÓMO SI ESTUVIERAS TAN GORDO QUE NO PUEDES NI PASAR, ¿NO, ESTÚPIDO?´´ Al ver que yo no decía nada y lo ignoraba, siguió caminando y, sorprendentemente, pudo pasar sin problemas. 

Pasaron las semanas y un día que quedé con María, esta me enseñó una foto de Javier con una chavala y va y me dice:`` Me dijo Jevier que te la enseñara, dijo que te dijese que esa niña es su novia y que te olvides de él´´, ¿Hola? Pues si que el chaval se creía importante... Pero cuando vi la foto, y escuché las palabras de mi amiga, me dolió pero no dije nada.

Empezó el colegio (yo pasé de curso, al igual que mis amigas) y lo único que podía hacer era ir con la cabeza alta, sin importar los comentarios aunque me dolían, y con una sonrisa. Como estábamos en época de Invierno, mi madre habló con la madre de María para ver si me podían llevar en coche los días que lloviese y ellos aceptaron pero no siempre nos llevaba el padre de María sino que algunos días nos iba a llevar la madre o padre de Javier pero ellos no les importaba llevarme así que bien.

Pero las cosas se complicaron, a Javier le molestaba que fuese en su mismo coche así que los insultos de ``acosadora´´ aumentaron. Yo estaba harta ya de su actitud, quise gritarle a la cara: ``NO ES TU COCHE, ES DE TUS PADRES ASÍ QUE TE CALLAS, PESADO´´. Pero no lo hice, me callé. 

Mi cumpleaños se avecinaba pero la noche anterior, Javier me lo fastidió. Le dijo a María que a la mañana siguiente no iría en el coche, que no quería verme y bla  bla bla... Cuando me enteré rompí a llorar. No podía soportarlo...

Nadie me dijo que todo se convertiría en un infierno...